• San Esteban de Gormaz
  • San Esteban de Gormaz
  • San Esteban de Gormaz
  • San Esteban de Gormaz

San Esteban de Gormaz, municipio perteneciente a:

null

 

Septiembre 2017 Octubre 2017 Noviembre 2017
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

r-noticias


mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
Noticias Aires de Dulzaina regresa el próximo fin de semana.
Aires de Dulzaina regresa el próximo fin de semana. Imprimir Correo

MÚSICA - El festival bianual Aires de Dulzaina que se celebra los años impares en San Esteban de Gormaz volverá a la programación el próximo fin de semana del 23 al 25 de octubre, con la música tradicional como lema de presentación.

Con un rico y variado programa musical, los organizadores del festival Aires de Dulzaina, que cumple ya su cuarta edición con un salto cualitativo en los artistas que acudirán a esta cita que pretende superar la tercera edición, en la que se congregaron más de 200 dulzaineros.

Dicen los organizadores que buscan un equilibrio entre lo musical y lo escénico, haciendo de San Esteban un punto de encuentro.

El certamen está organizado por la asociación cultural El Huracán, la asociación de peñas, Portón de Castilla-Atalaya Soria y el ayuntamiento de San Esteban de Gormaz, gracias al patrocinio de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, la Diputación Provincial de Soria y Caja Duero.

Así como diversos colaboradores y firmas comerciales que contribuyen para hacer posible este espectáculo.

Del 23 al 25 de octubre, calles, plazas, carpa y rincones de San Esteban se verán envueltos en la música de la dulzaina, devolviendo el sabor a fiesta tradicional en el último fin de semana de octubre.

Los chavales serán los primeros en el arranque del Aires de Dulzaina, con el taller de música que se realizará durante el viernes servirá de carta de presentación del festival.

Con una sesión por la mañana,a las 13 horas, en el salón de actos de las Escuelas Viejas destinada a los chavales del Instituto La Rambla, y otra por la tarde, a las 15:30 para los niños del colegio Virgen del Rivero, Vanesa Muelas dirigirá un taller de música para acercar la tradición a los más jóvenes de la localidad.

En ambos casos la entrada será libre hasta completar aforo.

Vanesa Muelas es una joven cantante vallisoletana que desde hace más de 20 años está en los escenarios mostrando la música tradicional y ofreciendo su espectáculo en diversos rincones de España así como en Portugal, Italia, Francia o Grecia a través de más de 3.000 conciertos.

Tras recibir todo tipo de reconocimientos por su profesionalidad y su trayectoria musical, ha grabado varios discos y ha trabajado con la orquesta Sinfónica de Madrid o el Balleta Nacional de España entre otros méritos.

Más de 20 instrumentos acompañan sus conciertos, que le sirven para ofrecer un variado repertorio de jotas, seguidillas, romances, rondas, etc...

Como docente que es en la actualidad sabrá transmitir a los jóvenes de San Esteban la importancia del folklore y del legado histórico.

El fin de semana el festival tendrá diversas actuaciones para todos los públicos y desde diversas procedencias.

La mañana del sábado se completará con la visita a las bodegas y la tradicional ruta turística por las faldas del castillo, visitando las bodegas y el lagar de San Miguel para que los músicos conozcan los encantos de la arquitectura tradicional sanestebeña, mientras realizan un pasacalles, desde las 12:30, que concluirá en la Plaza Mayor de la villa, donde tendrá lugar el espacio abierto. Media hora después, y donde todos los interesados podrán subir al escenario para ofrecer su arte.

Tras la mañana musical habrá una comida popular,a las 15 horas, en la carpa del polideportivo, con la paella como menú para coger fuerzas de cara a la intensa jornada vespertina.

El certamen de la tarde del sábado reunirá, a partir de las 18:30 horas, a diversos y variados grupos que traerán formas de entender la música tradicional de sus pueblos y regiones, como los danzantes de San Leonardo de Yagüe, Etorkizuna Dantza Taldea, la colla Castellers de Badalona, el grupo Atabal de Burgos o la colla La Brama Dolçaines y Tabals, junto a los locales Atalaya Soria.

Los grupos disfrutarán de una cena en el Huracán y por la noche el concierto en la carpa seguirá ofreciendo música, espectáculo y tradición gracias al trabajo de Miguel Cadavieco y Divertimento Folk.

Los Atalaya Soria son los encargados de abrir el certamen , antes de los Atabal de Burgos, un grupo de profesores de la Escuela Municipal de Dulzaina de Burgos que desde 1979 buscan mantener y conservar este instrumento, ya que sólo había entonces 7 dulzaineros.

Tras ellos actuarán los vascos de Etorkizuna Dantza Tadea nacieron hace 40 años en la vizcaína Lekeitio y cuentan hoy con 150 dantzaris que combinan danza y folklore tradicional vasco, fomentan la lengua y cultura euskalduna entre los jóvenes de Lekeitio.

Entre los conciertos que ofrecen por diversos rincones del País Vasco y que se acercarán hasta San Esteban, mostrarán las danzas del siglo XVII del solsticio de verano, en el que las mujeres pueden bailar el Aurresku, una danza de honor reservada tradicionalmente a los hombres y que sirve de homenaje en celebraciones de todo tipo.

También nos mostrarán la danza ritual solemne más clásica de Lekeitio, realizada sobre una arca y que recuerda a la Cofradía de Mareantes de San Juan, a través de la Kaxarranka.

A continuación serán los danzantes de San Leonardo , conocidos dentro y fuera de la provincia por mantener vivas las danzas del paloteo, que se remontan a las guerras celtíberas y que se fueron transformando en danzas religiosas-guerreras.

En San Leonardo transformaron un baile de pastores en una danza de gala y vasallaje, introduciendo la indumentaria de Majos con la que hoy danzas, como si estuviéramos en el siglo XVIII.

Cierran este Certamen dos grupos del Mediterráneo. los Castellers de Badalona, que realizar torres humanas que se remontan al siglo XIX, con el color micaco de la de Badalona, como llaman a los nísperos en esta localidad catalana, donde es habitual verles realizar castillos de siete pisos.

Y cerrará el festival la colla La Brama que cuenta con 14 músicos valencianos que se mostrarán sus nuevas composiciones, que compaginan con la enseñanza de la dulzaina, el tabal y el lenguaje musical, luchando para que la música tradicional tenga su espacio en esta sociedad, a través de nuevas sonoridades.

En el concierto nocturno, desde las 23:30 horas, destaca la actuación de Miguel Cadavieco, que formado en Santander, se ha ganado el cariño y aplauso del público de los festivales de Cantabria, España o Hispanoamérica, donde ha actuado.

Cerrarán esta primera jornada musical, el grupo vallisoletano Divertimento Folk que con menos de una década de trabajo ya han mostrado su enfoque hacia el futuro con las raíces musicales de diversos pueblos, acercando esta música a los más jóvenes a través de un espectáculo diversos en el que versionan temas populares, o adaptan múiscas tradcionales gallegas, segovianas, con cortes sefardí, árabe o medieval.

Con dos discos y seis componentes son capaces de fusionar tradición y futuro en cada concierto.

La jornada dominical se iniciará a las 11:30 horas con un pasacalles por el casco viejo de San Esteban con los grupos del certamen y la actuación de los castellers, a las 12:30 horas en la plaza mayor, antes del baile vermut.

Por la tarde, desde las 18:30 horas, serán los niños los protagonistas con la actuación infantil de los Titiriteros de Binefar, con su espectáculo Dragoncio, encardado de llevar la música tradicional aragonesa a todos los públicos a través de tres juglares, en un recorrido medieval que les ha llevado por Francia, Hispanoamérica y Estados Unidos.

Además desde el 19 de octubre y hasta el 2 de noviembre, con motivo del Festival Aires de Dulzaina, realizarán una exposición de instrumentos rústicos y tradicionales en el atrio de la Posada Convento de San Esteban.

En esta muestra se podrán contemplar instrumentos antiguos y tradicionales que contagian la magia y el sentimiento de la música.